Vivimos un momento histórico caracterizado por la rapidez y el exceso de estímulos: vamos  a mil por hora trabajando, estudiando, realizando tareas domésticas, cuidando de la familia, con una agenda social llena y estando permanentemente conectados a internet. Vivimos sobreestimulados y muy alejados de lo que significa vivir una vida simple y tranquila. 

A la larga esa aceleración pasa factura a nuestra mente y nuestro cuerpo en forma de agotamiento, ansiedad, depresión o estrés crónicoPara combatirlo, en Japón practican el arte del Shinrin-yoku, que significa baño de bosque en japonés.

¿Qué es el Shinrin-yoku?

Esta filosofía forma parte de un programa de salud nacional y consiste en conectarse a la naturaleza. Los médicos la recetan a personas que están especialmente estresadas o deprimidas, pero es una práctica que puede beneficiarnos a todos.

No es casualidad que este programa naciera en una sociedad llena de contrastes: desde el Japón rural más tradicional hasta la capital Tokio, una de las ciudades con más estímulos tecnológicos por metro cuadrado del mundo.

Para llevarlo a cabo, se recomienda pasear por un entorno boscoso durante unas dos horas, aunque puede alargarse el tiempo que necesitemos.

El objetivo es focalizar nuestra atención en todo lo que nos rodea mientras paseamos por el bosque: las plantas, las hojas, la humedad del suelo, el olor que desprenden los árboles y cualquier elemento que llame nuestra curiosidad. No hay pautas rígidas, por lo que podemos detenernos cuando queramos a meditar, a escuchar el canto de los pájaros o a observar el paisaje.

La única consigna es que disfrutemos al máximo del momento presente y nos dejemos llevar por unos estímulos que distan mucho de los que nos rodean en el día a día.

Diversos estudios científicos avalan estos paseos por el bosque, que básicamente sirven para volver a conectar con uno mismo: ayudan a mejorar la memoria a corto plazo, reducen la ansiedad, ralentizan el ritmo cardíaco, modulan los niveles de adrenalina, previenen dolencias cardiovasculares, disminuyen el cortisol en sangre (la hormona del estrés) y refuerzan el sistema inmune.

De algún modo, pasear por un bosque o similar es una actividad de Mindfulness que nos permite estar más presentes y conectados con nuestros sentidos, y prestar menos atención a lo que pasa por nuestra mente.

Aunque obtendremos muchos beneficios si practicamos la actividad en medio de la naturaleza y aislados de la civilización, no siempre nos será posible desplazarnos, por lo que podemos adaptarla a nuestro día a día: realizándola en un parque o jardín cercano, en medio de la montaña por donde paseemos habitualmente, al lado de un río o en la playa cuando hay poca gente.

La mayoría tenemos acceso a algún tipo de entorno natural al que podamos desplazarnos aunque solo sea el fin de semana. Lo importante es conectarse con la naturaleza y que aprendamos a mirarla con otros ojos.

 

Aprendiendo a conectar con nuestros sentidos

Una actividad específica de Mindfulness que podemos practicar para “aprender a sentir de nuevo” es la siguiente: lo primero será escoger un espacio natural donde nos sentamos a gusto y relajados. Por ejemplo un jardín. El ejercicio consiste en que vayamos explorando los sentidos de la vista, el olfato, el oído y el tacto como si fuera la primera vez. No hay que tener prisa por acabar, al contrario, olvidémonos del tiempo y dejémonos llevar, mientras más dure el ejercicio más nos iremos relajando y dejándonos llevar.

La actividad comienza priorizando el sentido de la vista. Contemplaremos cualquier elemento que nos rodee y que llame nuestra atención, por ejemplo las plantas: sus detalles, sus colores o la forma de las hojas. Mientras realizamos el ejercicio, es posible que nos vengan muchas ideas a la cabeza, pero las dejaremos pasar como si fueran una nube que se va. Y si vuelven a aparecer los pensamientos, los volveremos a dejar pasar. No hay que resistirse a ellos ni obsesionarse porque desaparezcan. La clave está en dejar de prestarles atención porque tenemos el foco puesto en otra parte, en este caso en una actividad sensorial.

Seguidamente priorizaremos el olfato y nos centraremos en los diferentes olores que nos rodean: los de las flores, la tierra, las diferentes plantas o el mismo aire. Podemos hacerlo con los ojos cerrados si nos ayuda a focalizar nuestra atención.

Para centrarnos en el siguiente sentido, el oído, también se recomienda cerrar los ojos para centrarnos mejor en escuchar todos los sonidos que nos rodean, tratando de identificarlos y dejándonos envolver por ellos.

El último será el sentido del tacto: distinguiremos las diferentes texturas de las plantas, de las piedras, las cortezas de los árboles o la tierra mojada. 

Practicar el sentido del gusto solo sería recomendable en entornos que conozcamos el producto de forma fiable, como por ejemplo si cultivamos nuestras propias frutas y verduras en nuestro huerto o jardín.

Tanto el Shinrin-yoku como cualquier ejercicio de Mindfulness son actividades fáciles para la mayoría, tan solo necesitan un poco de  práctica. Sería muy interesante incorporarlos a nuestro día a día, especialmente en épocas en que estemos más sobrepasados por nuestras circunstancias.

Quizás sea en esos momentos cuando menos tiempo encontremos para este tipo de actividades, es cierto, pero recordad que será justamente entonces cuando más necesitaremos priorizar nuestra salud y calmar nuestra mente.

Si te ha gustado este artículo, puedes compartirlo en tus redes sociales o suscribirte a mi blog en http://www.montsearmero.com

Montse Armero. Psicóloga General Sanitaria. Colegiada 11986 del COPC.

One comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.