TCA: MÁS ALLÁ DE LA ANOREXIA Y LA BULIMIA

Los trastornos de la conducta alimentaria (conocidos como TCA), son trastornos mentales que se caracterizan por una conducta alterada de la ingesta alimentaria o la aparición de comportamientos de control de peso. Suelen iniciarse en la adolescencia, afectan principalmente a la población femenina y conllevan problemas físicos o del funcionamiento psicosocial del individuo. Su origen es multifactorial e implica la interacción de diferentes causas de origen biológico, psicológico, familiar y sociocultural.

Una de las características más habituales de este tipo de trastornos es la falta total de consciencia del paciente respecto a su enfermedad, por lo que las personas que  sufren TCA no son capaces de identificar las consecuencias negativas de su conducta.

Además, en muchas ocasiones existe una comorbilidad con otros trastornos. Entre los más habituales se encuentran los trastornos de ansiedad, obsesivos-compulsivos, de la personalidad, del estado del ánimo, del control de impulsos y trastornos asociados con sustancias.

Principales TCA

Pese a que los primeros casos descritos de TCA se remontan a antes de Cristo, se han manifestado en mayor proporción en los siglos XX y XXI, especialmente desde la década de los 90. Muchos recordaremos como en aquella época se impusieron los cánones de belleza marcados por una delgadez extrema y enfermiza. Pero dado que la sociedad es cada vez más compleja, este tipo de trastornos también lo son, por lo que hoy en día podemos diferenciar una amplia variedad de TCA.

Anorexia

Los pacientes sienten un miedo patológico a engordar y tienen una imagen distorsionada de su cuerpo. La restricción de ingesta de alimentos es la conducta por excelencia, pero con el objetivo de continuar perdiendo peso, puede ir acompañada de ayunos, vómitos, uso de laxantes o exceso de actividad física. Cada caloría ingerida se convierte en una obsesión y los casos más extremos pueden llegar a morir por inanición.

Bulimia

Los pacientes con bulimia comen de forma voraz en un período corto de tiempo −los conocidos atracones− y después tratan de compensarlo de manera drástica ya sea vomitando, utilizando laxantes y/o realizando ejercicio físico para no aumentar de peso. El tipo de alimentos que consumen de forma compulsiva acostumbran a ser ricos en azúcar como pasteles, bollería o helados, aunque también pueden ser alimentos o productos salados. En muchas ocasiones los pacientes aumentan y disminuyen su peso de forma muy significativa, con las consecuencias que ello comporta sobre su salud.

 

Sadorexia

Es un trastorno grave de la alimentación que se da en pacientes que son anoréxicos y sadomasoquistas a la vez. Estas personas gestionan la sensación de hambre autolesionándose. Como el dolor que se  autoprovocan es tan intenso, el hambre pasa a un segundo plano y dejan de sentir la ansiedad que genera tener hambre y no poder comer.

Diabulimia

La diabulimia es un trastorno alimentario poco habitual que se da en personas con diabetes y que se obsesionan por perder peso. Para ello reducen u omiten las dosis de insulina que deberían tomar. Este tipo de prácticas ponen en riesgo su salud de forma muy severa y pueden llegar a tener consecuencias fatales.

Bulimarexia

Este trastorno alimentario combina manifestaciones tanto de la anorexia como de la bulimia. Aunque el término esté poco popularizado, en ocasiones sucede que las personas con anorexia comparten algunas conductas de la bulimia y a la inversa.

Ebriorexia

La ebriorexia consiste en dejar de comer para compensar las calorías obtenidas por un consumo excesivo de alcohol. En estos pacientes se mezclan conductas de anorexia, bulimia y adicción al alcohol.

Trastorno dismorfóbico corporal

Aunque no siempre está relacionado con los TCA, está en la base de muchos de ellos. Este trastorno consiste en una preocupación excesiva por algún tipo de defecto corporal, sea real o imaginario. Puede llegar a causar un malestar psicológico muy significativo y quienes lo sufren condicionan enormemente su vida sociolaboral, hasta el punto de dejar de realizar actividades en las que se relacionan con otras personas a causa de su enorme complejo.

Vigorexia

Es un trastorno caracterizado por la preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal, ya que estas personas se ven demasiado débiles y enclenques. Acostumbran a realizar una actividad física extrema, acompañada habitualmente de unas pautas de alimentación muy inflexibles tanto a nivel de macronutrientes como de calorias. Muchas de ellas toman esteroides anabolizantes para conseguir antes sus objetivos.

Ortorexia

La ortorexia es la obsesión por comer exclusivamente alimentos saludables. Es uno de los trastornos más habituales de los TCA, y uno de los motivos es debido a que socialmente está totalmente aceptado alimentarse saludablemente, es más, supuestamente es lo que todos deberíamos hacer. El problema es que si comer sano se convierte en una obsesión, acaba derivando en un trastorno de alimentación. Las personas ortoréxicas se caracterizan por una alta inflexibilidad en su dieta, su autoestima está basada en gran parte en la calidad de lo que comen y en muchas ocasiones se sienten superiores a los demás por el hecho de que no siguen sus mismos patrones alimentarios. Por lo tanto, lo que aparentemente puede ser saludable, si lo es en exceso y de forma obsesiva, se convierte en un trastorno.

Permarexia

La permarexia significa vivir permanentemente a dieta. La principal obsesión de estos pacientes es controlar las calorías que aportan los alimentos. Debido a los cambios constantes de peso, este trastorno puede acarrear muchos problemas de salud asociados como déficits nutricionales o alteración del funcionamiento de la glándula tiroides.

Pregorexia

Es la restricción calórica y la obsesión por el peso durante el embarazo. Las mujeres que sufren pregorexia rechazan engordar mientras están embarazadas y hacen todo lo que está en sus manos por evitarlo, ya sea siguiendo dietas hipocalóricas muy restrictivas, vomitando o llevando una actividad física excesiva para su estado. Las consecuencias en el feto y en la madre pueden llegar a ser muy severas y convertirse en un embarazo de riesgo.

Megarexia

Es la distorsión de la imagen corporal que sufren las personas con sobrepeso u obesas y que consideran que su peso es adecuado. Realmente estos individuos no son conscientes de los riesgos que puede tener sobre su salud el exceso de peso. Se estima que por cada diez personas anoréxicas hay diez personas megaréxicas.

Si sospechamos que alguien de nuestro entorno está sufriendo alguno de estos trastornos, es importante que lo consultemos con nuestro médico de cabecera o que contactemos directamente con un especialista en trastornos de la conducta alimentaria para que pueda orientarnos sobre cómo proceder, ya que como comentábamos al inicio del artículo, los TCA se caracterizan por la falta de conciencia del trastorno y es fácil que los pacientes rechacen de inicio un tratamiento psicológico.

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Montse Armero. Psicóloga General Sanitaria. Colegiada 11986 del COPC.

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