El duelo en cuarentena

El duelo en cuarentena es una realidad presente en cada vez más hogares. En todo el mundo son ya más de 600 000 muertos por coronavirus y todo indica que las cifras van a continuar aumentando los próximos meses, hasta que se consigan tratamientos realmente eficaces o una vacuna.

Esto ha supuesto un incremento muy significativo de muertes en muchos países, especialmente en Europa y Norteamérica. A estas pérdidas cabe añadir las debidas a otras defunciones inevitables -por edad, patología previa u otras causas-, más las que no han podido ser atendidas adecuadamente por la saturación de las UCI en algunas zonas.

Por ello, nos encontramos ante un momento con un elevado número de defunciones en las que las personas no pueden despedirse de sus seres queridos de la forma habitual.

¿Qué podemos esperar durante el duelo en cuarentena?

“En ninguna otra situación como en el duelo, el dolor producido es TOTAL: es un dolor biológico (duele el cuerpo), psicológico (duele la personalidad), social (duele la sociedad y su forma de ser), familiar (nos duele el dolor de otros) y espiritual (duele el alma). En la pérdida de un ser querido duele el pasado, el presente y especialmente el futuro. Toda la vida, en su conjunto, duele”.

-J. Montoya Carraquilla-

La muerte de un ser querido es una de aquellas situaciones de la vida en la que más necesitamos el contacto humano. Es un momento de fragilidad en el que sentimos como nuestra alma se rompe, y compartirlo con el resto de seres queridos alivia nuestro dolor.

En la situación actual, esta acción no es posible, por lo que la elaboración del duelo en cuarentena puede verse afectada en algunos aspectos:

  • Nuestro nivel de estrés puede aumentar significativamente, ya que el hecho de estar aislados hace más difícil gestionar esta nueva situación. El estrés puede alterar nuestro ritmo cardíaco, hacer que tengamos insomnio, pesadillas, cefaleas o peores digestiones, entre otros síntomas.
  • Nuestras emociones pueden verse aún más intensificadas, debido al propio estrés del confinamiento.
  • Podemos tener dificultad para iniciar y elaborar el duelo por el hecho de no celebrar un velatorio ni un funeral de manera tradicional.
  • La aceptación de la realidad se complica: si no vivíamos con la persona fallecida y no notamos su ausencia física, en determinados momentos podrá parecernos que la persona no ha fallecido.

¿Qué emociones son más habituales durante el duelo?

Los pensamientos, sentimientos y emociones que nos surgen ante la muerte de un ser querido son múltiples: los pequeños suelen estar más irritables y tienen más miedos, mientras que los adolescentes y adultos acostumbran a estar más tristes y desanimados. Sin embargo, cabe recordar que cada persona elabora el duelo a su manera y hay muchas formas de integrarlo.

Sea como sea que procesemos el duelo, las emociones tomarán protagonismo en las primeras etapas. Algunas de las que podemos experimentar más habitualmente son:

Tristeza

La tristeza es la emoción que más se asocia al duelo. Puede ser que se manifieste en forma de lágrimas, pero también con falta de energía, descuido en el cuidado personal, pensamientos pesimistas o poco interés en el entorno, entre otros.

Durante el duelo, es importante que encontremos un espacio y un tiempo para sentir la tristeza; de ese modo, no la reprimiremos y la integraremos mejor.

No obstante, también es importante que realicemos actividades que nos alejen de ella el resto del día. De lo contrario, es fácil que la emoción se convierta en un estado depresivo y sea más complicado lidiar con ella.

Miedo

El miedo se agudiza fácilmente en el momento de duelo. Podemos tener miedo a que alguien cercano también fallezca, a no ser capaces de gestionar la situación, a enfermar si la persona ha muerto de alguna dolencia, a conducir si ha sido por un accidente, a la propia muerte y a tantos otros ‘fantasmas’ que pueden aparecer en un momento así.

Debemos aprender a vivir con nuestros miedos para hacerlos más pequeños, ya que, si los evitamos, se hacen más grandes. Estrategias como la reestructuración cognitiva o la desensibilización sistemática pueden ayudarnos eficazmente a gestionarlos.

Ira

Cuando no aceptamos una situación o la calificamos como injusta, frecuentemente, aparece la ira. Esta puede llegar a ser muy invalidante si no sabemos gestionarla adecuadamente. Por esto, aprender técnicas de respiración y relajación o técnicas de autocontrol puede sernos de gran ayuda.

Culpa

La culpa puede inundar nuestros pensamientos de una forma muy profunda si creemos que no hicimos todo lo correcto en su momento. Para superarla, no hay nada como aprender a perdonarse a uno mismo y a todas aquellas personas que podamos considerar que no actuaron correctamente ante una situación.

Estrategias para sobrellevar el duelo en cuarentena

“El duelo transforma el alma rota y herida, el alma que ya no desea levantarse por las mañanas, el alma que es incapaz de encontrar una razón para vivir, el alma que ha sufrido una pérdida increíble. El duelo posee el poder de curar”. 

-Elisabeth Kübler-Ross-

La diferencia fundamental al resto de duelos que hayamos realizado hasta ahora es que, en la situación actual, la mayoría de personas no pueden despedirse del difunto. Algunos de los pacientes ingresados pueden compartir sus últimas palabras a través de teléfono o videoconferencia, pero no siempre es posible.

Además, durante el estado de alarma, los velatorios están prohibidos y tan solo pueden asistir tres personas al entierro. Por ello, es importante que tengamos presente algunas estrategias.

Elaborar un ritual de despedida

Pese a que no podamos despedirnos físicamente del difunto, podemos elaborar algún tipo de despedida: una carta, un dibujo si los niños son pequeños, recopilar las fotos más significativas o escribir un poema a la persona fallecida pueden ser algunas ideas.

Evitar el aislamiento social

Aunque no haya abrazos, es importante compartir nuestros sentimientos con nuestros más allegados. La tecnología nos permite hacer llamadas, videollamadas y enviarnos mensajes, escrito y de voz.

Hagamos uso de estas herramientas para pedir, si necesitamos algo en concreto, y para comunicar nuestras emociones con los demás. El dolor será igualmente profundo, pero compartido es más fácil de sobrellevar.

Dejar que los sentimientos afloren

Es evidente que las emociones negativas durante el duelo se intensifican. Así que no debemos evitarlas, sino que debemos dejar que fluyan. Cuanto más las evitemos, más prolongaremos el sufrimiento.

Gestionar los pensamientos negativos

Lo que nos decimos a nosotros mismos mientras estamos elaborando un duelo es clave para nuestro bienestar emocional. Por ello, es importante ser conscientes de si nuestros pensamientos están siendo excesivamente negativos.

Llorar

Llorar libera hormonas del estrés y tiene un efecto sedante. Ante la pérdida de un ser querido, la tristeza es inevitable. Si esta viene acompañada de lágrimas, nos ayudará a gestionar mejor la emoción.

Escribir

La escritura es una estrategia altamente terapéutica en multitud de trastornos psicológicos. Dado que no podemos relacionarnos con los demás como quisiéramos durante el duelo en cuarentena, escribir nos ayudará a no sentirnos tan solos, conocernos mejor, conectar mejor con nuestras emociones y expresar aquello que nos sea difícil poner en palabras.

Ejercicio físico

Realizar alguna actividad física reduce nuestro nivel de estrés, ira y ansiedady es muy recomendable cuando estamos tristes. Así que es importante que nos activemos mínimamente para sentirnos mejor, ya sea movernos por casa si continúa el confinamiento estricto, o salir a la calle cuando sea posible.

Recomendaciones finales durante el duelo en cuarentena

El duelo es un proceso en el cual transitamos por un dolor muy profundo. En ese camino encontramos muchas dificultades. Actualmente, una de ellas es vivirlo en confinamiento, sin poder compartir nuestro dolor de la forma en la que estamos acostumbrados.

Pese a la enorme dificultad que ello supone, es importante recordar que está situación es coyuntural. Más adelante, podremos realizar una celebración de despedida más elaborada con el resto de familiares y amigos.

Mientras ese momento llega, debemos continuar con el resto de etapas que suponen la elaboración de un duelo. Para ello, es esencial que entremos en contacto de forma profunda con nuestras emociones y no tratemos de eludirlas.

Además, si las compartimos con el resto de familiares, nos sentiremos más cercanos a ellos, reforzaremos nuestros vínculos y esa conexión nos ayudará a gestionar mejor el dolor.

Artículo original publicado en la revista Mejor con Salud.