¿Qué es el poliamor?

El poliamor es un concepto presente en nuestra sociedad desde hace algunas décadas, aunque su practica es tan antigua como el ser humano. En una relación poliamorosa los componentes mantienen un vínculo amoroso, y en muchas ocasiones también sexual, con diversas personas.

A diferencia de otras relaciones no monógamas, que se basan sobre todo en el sexo, en el poliamor la conexión emocional es el eje central de la relación. A raíz de ese vínculo, pueden darse diferentes situaciones de menos a más compromiso: desde un amor platónico que queda en el plano de la fantasía, hasta una relación sólida y consolidada.

Otro de los rasgos distintivos del poliamor es que, habitualmente, todos los involucrados están al corriente de la situación y su consentimiento es explícito. Así, la infidelidad entendida como engaño no se produce. De hecho, las personas poliamorosas defienden que sus relaciones están fundamentadas en la lealtad y se basan en una profunda sinceridad.

Características del poliamor

Características del poliamor

1. Apertura mental

El poliamor solo puede darse si las personas están dispuestas a cuestionar y derribar ciertos convencionalismos profundamente arraigados en nuestra sociedad. La monogamia, el amor romántico o el hecho de sentir amor hacia una única persona, son conceptos que las personas poliamorosas se cuestionan y en muchas ocasiones trascienden.

2. Autoconocimiento y desarrollo personal

El conocerse mejor a uno mismo es beneficioso en todas las formas de relación humanas, ya que hace que nuestra forma de actuar sea más madura y responsable. Los poliamorosos acostumbran a ser personas conscientes y con un alto grado de inteligencia emocional, lo que les ayuda a gestionar mejor nuevas emociones y situaciones que no se han vivido anteriormente.

3. El respeto hacia la libertad del otro

La libertad no es un valor exclusivo de las parejas poliamorosas, pero en este tipo de relaciones tiene un peso muy importante. Así, los poliamorosos desean no interferir en la libertad de sus parejas para ser ellos mismos, y aspiran a amar de forma incondicional a la otra persona con sus virtudes y defectos.

4. No posesividad

Una de las grandes diferencias del poliamor con las relaciones monógamas es la exclusividad. En el poliamor se considera que la otra persona no pertenece a nadie y es libre de actuar como mejor crea, por lo que los sentimientos de celos —que también los hay—, se afrontan por el bienestar de la relación.

5. Comunicación activa

Las diferentes vivencias poliamorosas que se van dando a lo largo de la relación requieren de nuevos reajustes y acuerdos entre los miembros. Por ello, la comunicación profunda y activa es indispensable para que el vínculo entre los implicados funcione.

Diferentes formas de poliamor

Diferentes formas de poliamor

Relaciones jerárquicas

Existe una relación primaria, que es la que equivaldría a una pareja monógama: habitualmente se comparten recursos y se habita en un mismo domicilio, con o sin hijos. A esta situación se le añade la posibilidad de mantener relaciones con otras personas, que serán las relaciones secundarias, si son más duraderas, e incluso relaciones terciarias si la interacción es episódica.

Relaciones igualitarias

En este tipo de relación, todos los componentes ocupan el mismo nivel, no hay una jerarquía. Puede darse, por ejemplo, entre tres individuos. Es lo que llamaríamos una «relación triangular». Sin embargo, no existe un límite máximo de personas implicadas y se pueden formar comunidades amorosas en las que todos los miembros se comprometen con el resto del grupo.

Otras formas no monógamas

Además de las relaciones poliamorosas, hay otras formas muy variadas de relacionarse de modo no monógamo. Así, existen por ejemplo:

  • Los anárquicos relacionales, que prefieren no etiquetar sus relaciones.
  • Los híbridos, en los que un miembro de la pareja es monógamo y el otro no.
  • Los swingersque mantienen relaciones sexuales con personas que no son su pareja, normalmente en presencia de esta.

De hecho, cualquier relación en la que no se practique la exclusividad emocional o sexual, será catalogada como una relación no monógama.

Posibles inconvenientes del poliamor

  • Los celos. Las personas poliamorosas también sienten celos e inseguridades, probablemente más que el resto porque están más expuestas a situaciones en las que se puedan dar. Por ese motivo, deben aprender a reconocerlos, analizarlos y relativizarlos.
  • La aceptación de los demás. Las personas que practican el poliamor deben enfrentarse en muchas ocasiones al rechazo de la sociedad, sobre todo de amigos y familiares. Ello puede crear un malestar importante en ellas y perjudicar la confianza en sí mismas.
  • Las rupturas. Un mayor número de relaciones puede implicar más plenitud y compenetración, pero también más separaciones y más duelos. Por esa razón, se debe ser consciente de que en este tipo de relaciones el dolor estará presente.
  • La logística. Desde un punto de vista pragmático, el poliamor puede ser difícil de gestionar si uno no sabe organizarse bien. El trabajo, llevar la casa, el cuidado de la familia y el tiempo para uno mismo dejan poco espacio para mantener diferentes vínculos profundos con otras personas.

Reflexiones finales

El poliamor no es un modelo de relación para todo el mundo. De hecho, hay muchas personas que nunca se han sentido atraídas por más de una persona a la vez o que nunca han amado a dos personas al mismo tiempo. En cambio hay otras que experimentan el poliamor desde que tienen uso de razón. Cada persona siente de forma diferente y vive su vida de la forma más coherente posible.

Una sociedad madura debería caracterizarse por la tolerancia y aceptación de las fórmulas de vinculación que escojan sus miembros, siempre que sean desde la libertad de elección. Al fin y al cabo, lo que debería importar del amor que escojamos vivir es el amor en sí y no su forma.

Artículo original publicado en la revista Mejor con Salud.